Banderas de Comunidades Autónomas

Una comunidad autónoma (C. A.) es una entidad territorial administrativa de España que, en el ordenamiento jurídico constitucional estatal, está dotada de determinada autonomía legislativa con representantes propios, y de ciertas competencias ejecutivas y administrativas. La estructura de España en comunidades autónomas se recoge en la Constitución de España de 1978. El artículo dos reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las zonas y nacionalidades que componen el reino de España. Leer Más

El texto de la Constitución establece genéricamente los poderes que pueden ser asumidos por las comunidades autónomas y aquellos que solo se le pueden atribuir al Estado. No obstante, el mapa autonómico detallado de España es fruto de los acuerdos autonómicos de mil novecientos ochenta y uno y mil novecientos noventa y dos, que fueron acordados por los 2 primordiales partidos y que ni tan siquiera fueron aprobados por las Cortes Generales.
La división política y administrativa de España tiene la manera de dieciséis comunidades autónomas y una comunidad foral (Navarra), aparte de Ceuta y Melilla, cuyos estatutos de autonomía les dan el rango de urbes autónomas. A pesar de que Navarra se forma como comunidad foral, entendiendo que su actual autogobierno mana de la Ley Paccionada de mil ochocientos cuarenta y uno y del amparo a los derechos históricos consagrado por la Constitución, a nivel práctico la jurisprudencia del Tribunal Constitucional ha equiparado el estatus de Navarra al del resto de las comunidades autónomas. Por ese motivo, al referirnos en plural con el término “Comunidades Autónomas” se está incluyendo a Navarra sin precisar recalcar el hecho diferencial.
La promulgación de la Constitución de mil novecientos setenta y ocho, que recoge el derecho de autonomía de las nacionalidades y zonas que forman la Nación, supuso un cambio de ciento ochenta grados respecto al régimen precedente, que se fundamentaba en planes centralizados tradicionales. Esto daba contestación a un inconveniente que había surgido reiteradamente en la historia de España a resultas de las distintas identidades sobre las que se ha construido la unidad de España.
Tras la ratificación de la carta magna, y a resultas de la implementación de los principios contenidos en el Título VIII, en el curso de unos pocos años se ha completado el proceso de instauración de las dieciseis comunidades autónomas y de la comunidad foral, a través de la aprobación de sus Estatutos de Autonomía, si bien solo 4 de ellos —Cataluña, País Vasco, Galicia y Andalucía— han sido apoyados por sus ciudadanos. Han sido asimismo dotadas de su órgano de gobierno y también instituciones representativas. Hay que resaltar que el proceso que ofrece la Constitución de España no fuerza ni a las zonas ni a las nacionalidades, sino es, teóricamente, un derecho para ellas. Sin embargo, en la práctica, los acuerdos autonómicos forzaron a las provincias a formar zonas. En verdad, sirva como un ejemplo que, en el mes de marzo de mil novecientos ochenta y tres, la única provincia que no formaba una parte de ninguna zona, Segovia, fue obligada por decreto del Gobierno a integrarse en Castilla y León “por motivos de interés nacional”.
El treinta y uno de julio de mil novecientos ochenta y uno, Leopoldo Pelado-Sotelo, presidente del Gobierno, y Felipe González, líder de la oposición, acuerdan los primeros acuerdos autonómicos, que prevén un mapa de diecisiete autonomías, con exactamente las mismas instituciones, mas con diferentes competencias. En mil novecientos noventa y cinco, se actualizó con los Segundos Acuerdos Autonómicos, firmado entre el entonces presidente, Felipe González, y el líder de la oposición, José María Aznar, por el que se crean las 2 urbes autónomas, Ceuta y Melilla. Fruto de estos pactos, en mil novecientos noventa y cinco se va a dar por cerrado el mapa de las autonomías a nuevas remodelaciones o bien ampliaciones.
Desde dos mil tres, y para fines estadísticos, basadas en las normativas europeas y fijadas por la Eurostat, se hallan las unidades NUTS en vigor en la UE. Las diecisiete comunidades autónomas españolas se hallan clasificadas en los niveles NUTS dos.

Organización básica de la Administración autonómica

El artículo mil quinientos veintiuno de la Constitución establece la organización institucional básica de aquellas comunidades autónomas que accedieron a la autonomía por la llamada «vía rápida», esto es, País Vasco, Cataluña, Galicia y Andalucía. Sin embargo, dicha organización institucional básica ha sido la que, a través de sus respectivos Estatutos de Autonomía, han asumido todas y cada una de las comunidades autónomas, independientemente de su vía de acceso a la autonomía política.
De esta manera, hoy en día, los órganos básicos comunes a todas y cada una de las comunidades autónomas son una Reunión Legislativa, escogida por sufragio universal; un Consejo de Gobierno, con funciones ejecutivas; y un Presidente de la comunidad autónoma, escogido por la Reunión Legislativa de entre sus miembros, que ostenta la más alta representación de la Comunidad.

La reunión legislativa

La reunión es el parlamento autonómico unicameral, que en las diferentes comunidades se llama de diferente forma:
Parlamento: Andalucía, Baleares, Canarias, Cantabria, Cataluña, Galicia, La Rioja, Navarra y País Vasco.
Cortes: Aragón, Castilla-La Mácula, Castilla y León, Comunidad Valenciana.
Asamblea: Extremadura, Comunidad de la capital española y Zona de Murcia.
Junta General: Principado de Asturias.

Elección

El sistema de elección de los miembros es por sufragio universal, siguiendo exactamente el mismo régimen de incompatibilidad y también inelegibilidad que las Cortes Generales. Las elecciones se festejan el último domingo de mayo cada cuatro años, en todas y cada una de las comunidades salvo en:
Andalucía, Cataluña, Galicia y País Vasco pueden disolver el parlamento y convocar elecciones cuando le parezca oportuno al respectivo presidente autonómico toda vez que sea antes que concluya su legislatura.
La Comunidad Valenciana, Navarra, el Principado de Asturias y Aragón sí que las festejan el cuarto domingo de mayo cada cuatro años, si bien tras la reforma de sus estatutos, y el Amejoramiento del fuero en el caso navarro, el presidente de cada Comunidad Autónoma puede disolver las cortes y convocar elecciones cuando le parezca oportuno, siempre y cuando sea antes que acabe su legislatura.

Funciones

Las comunidades autónomas disfrutan de potestad legislativa, la que radica en su reunión. Aparte de otras funciones: presupuestarias, control del ejecutivo autonómico, elección del gobierno, del Presidente del ejecutivo, participación en las reformas de la Constitución, control de la constitucionalidad de Leyes y disposiciones fuertemente de Ley, participación en la composición del Senado.