Banderas de España

La bandera de España, famosa como «la Rojigualda», fue adoptada con sus elementos actuales el 5 de octubre de 1981 al aprobarse la ley que establece la última versión del escudo nacional. De antemano, la Constitución de 1978 detallaba en su artículo 4.1: La bandera de España está formada por 3 franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas. Leer Más

La presente bandera se fundamenta en exactamente el mismo diseño que fue adoptado como pabellón nacional de España en 1785 y en el que, excluyendo el diseño adoptado entre mil novecientos treinta y uno y mil novecientos treinta y nueve en la Segunda República, solo ha ido cambiando el modelo del escudo.

Historia

Es posible estimar que los vexilos (palabra origen del término vexilología) usados por los legionarios romanos, a lo largo del dominio de la península ibérica por Roma, fueron las primeras insignias empleadas en España. Los visigodos prosiguieron usando este género de estandartes recios con alguna clase de paño; mas no fue sino más bien hasta la invasión islámica cuando se empezaron a emplear lo que hoy en día conocemos como «banderas», en tanto que el empleo de tejidos ligeros en los estandartes, como la seda, tuvo su origen en Oriente, siendo los musulmanes y los cruzados los primeros en implantar su empleo en Europa. Las banderas se transformaron en guiones y estandartes representativos de reyes y señores (particularmente, de sus estirpes o bien casas reales), más que de territorios o bien naciones, tal y como el día de hoy son empleadas las enseñas nacionales.
Las más tempranas divisas digeribles a primigenias banderas de carácter «nacional» de España son los modelos que se usaron tanto como torrotitos, pabellones y banderas de Tierra en el siglo XVI, tras el matrimonio de Juana I de Castilla (hija de los Reyes Católicos) con el archiduque de Austria Felipe «el Hermoso». Se introdujo entonces un factor común en las banderas españolas de la época: la cruz de Borgoña, que, si bien padeciendo ligeras alteraciones con cada rey (como en el caso de Felipe II, quien dispuso que el paño blanco donde se ubicaba la cruz se cambiara al color amarillo), se transformó en el símbolo vexilológico por antonomasia de España.
Con el advenimiento de la casa de Borbón con Felipe V, se reemplazó el precedente diseño por otro: las armas reales sobre paño blanco. El blanco (propio de los Borbones), asimismo era el paño empleado en el siglo XVIII por las diferentes ramas borbónicas que reinaban en Francia, Nápoles, Toscana, Parma o bien Sicilia, aparte de España, con lo que Carlos III decidió mudar el pabellón nacional de España para distinguirse mejor de los de estas otras naciones.

Reproducción de las banderas escogidas por Carlos III en mil setecientos ochenta y cinco como pabellones de guerra y civil, y gallardete
Así es como el presente diseño de bandera nacional brotó con el R. D. de veintiocho de mayo de mil setecientos ochenta y cinco, por el que Carlos III soluciona la realización de un concurso citado para adoptar un nuevo pabellón de la Marina, escogiendo 2 diseños: uno para los navíos de guerra y otro para los mercantes, de entre las 12 propuestas que le presentó Antonio Valdés y Fernández Bazán, en esa temporada Secretario de Estado y del Despacho Universal de Marina (Ministro de Marina). A fin de dar a conocer la nueva enseña, se decretó una Ordenanza General, que en el tratado IV, título I, disponía:
Escarapela del Ejército del Aire de España, con los tonos de la bandera.
Para eludir los inconvenientes y perjuicios que ha hecho ver la experiencia puede causar la Bandera Nacional de que utiliza Mi Armada Naval y demás Embarcaciones Españolas, equivocándose a grandes distancias o con vientos calmosos con la de otras Naciones, he resuelto que de ahora en adelante empleen mis Navíos de guerra de Bandera dividida a lo largo en 3 listas, de las que la alta y la baja sean encarnadas y del ancho cada una de la cuarta una parte del total, y la de enmedio, amarilla, colocándose en esta el Escudo de mis Reales Armas, reducido a los 2 quarteles de Castilla y León, con la Corona Real encima; y el Gallardete en exactamente las mismas 3 listas y el Escudo a lo largo, sobre Quadrado amarillo en la parte superior. Y que el resto Embarcaciones empleen, sin Escudo, exactamente los mismos colores, habiendo de ser la lista de enmedio amarilla y del ancho de la tercera una parte de la bandera, y cada una de las partes dividida en 2 partes iguales encarnada y amarilla de forma alternativa, todo de acuerdo al adjunto diseño. No va a poder emplearse de otros Pavellones en los Mares del Norte por lo respectivo a Europa hasta el paralelo de Tenerife en el Océano, y en el Mediterráneo desde el primero de año de mil setecientos ochenta y seis; en la América Septentrional desde principio de julio siguiente; y en el resto Mares desde primero del año mil setecientos 87. Vais a tener lo entendido para su cumplimiento.
Bandera nacional

En 1793 se ordenó que este pabellón, usado hasta ese momento solo en los navíos de guerra con el escudo reducido a 2 cuarteles, ondease asimismo en los puertos y fuertes de la Marina y costas protegidos por el ejército de España. La bandera rojigualda comenzó a usarse en campamentos del ejército y fortificaciones fronterizas a lo largo de la guerra contra la Convención, si bien siendo una bandera del Ejército el escudo se representa en cuartelado de Castilla y León sobre los tonos del pabellón naval. Desde mil ochocientos ocho dada la explosión del sentimiento patriótico a lo largo de la guerra de Independencia, los colores colorado y gualda fueron empleados por el pueblo y para banderas de enganche de voluntarios, y fueron oficializados como colores de las Cortes de Cádiz y de la milicia nacional.
Por último en 1843, el R. D. de trece de octubre, sancionado por la Reina Isabel II, reconocía como nacional la bandera de colores colorado amarillo y colorado, y se ordenó que todas y cada una de las unidades militares españolas utilizaran exactamente la misma bandera. La Primera República De España, instalada en mil ochocientos setenta y tres, no alteró los tonos de la bandera, mas se eliminaron de los escudos todos y cada uno de los símbolos reales de la monarquía.
Si bien el empleo de la rojigualda se generalizó a lo largo de lo que quedaba de siglo, no fue hasta mil novecientos ocho (Real decreto disponiendo que en los días de Celebración nacional ondee en todos las construcciones públicos la bandera de España, extendiéndose colgaduras é iluminaciones, Revista de la capital española, número veintiseis, se veintiseis de enero), que se estableció la obligatoriedad de que ondease en todos las construcciones públicos en los días de celebración nacional. Por R. D. de diecinueve de julio de mil novecientos veintisiete, a lo largo de la Dictadura de Primo de Rivera, se dispuso que la marina mercante utilizara exactamente el mismo pabellón que la de guerra mas sin escudo, y eliminó el pabellón civil de 5 franjas.
Este diseño rojigualda se conserva hasta nuestros días, si bien ha habido incesantes alteraciones del escudo. Únicamente la proclamación de la Segunda República en mil novecientos treinta y uno, a lo largo de la que se usó la bandera tricolor de franjas horizontales de igual tamaño entre ellas, sustituyéndose en la franja inferior el colorado por el morado, formó un paréntesis en su empleo. Tras la Guerra Civil, se volvió a la bandera bicolor, mas con el nuevo modelo de escudo, el modelo de mil novecientos treinta y ocho (aprobado el once de febrero de mil novecientos treinta y ocho). Más tarde, se cambió el escudo en un par de ocasiones más, con los modelos de mil novecientos cuarenta y cinco (aprobado el once de octubre de mil novecientos cuarenta y cinco), y mil novecientos setenta y siete (aprobado el veintiuno de enero de mil novecientos setenta y siete), hasta el presente modelo de mil novecientos ochenta y uno.
Con relación a el empleo de la bandera, el artículo tres de la Ley 39/1981, de veintiocho de octubre, establece:
La bandera de España va a deber ondear en el exterior y ocupar el sitio preferente dentro de todos las construcciones y establecimientos de la Administración central, institucional, autonómica, provincial o bien insular y municipal del Estado.
Por su lado, la sentencia del Tribunal Supremo del veinticuatro de julio de dos mil siete aclara:
La bandera debe ondear a diario con carácter de permanencia, no de coyuntura, no de excepcionalidad sino más bien de generalidad y en todo instante.

Especificaciones técnicas

Diseño
El diseño de la bandera de España viene determinado por la Constitución española:
La bandera de España está formada por 3 franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas.
El veintiocho de octubre de mil novecientos ochenta y uno, la Ley 39/1981 sobre el empleo de la bandera de España y de otras banderas y enseñas, afirma en su artículo dos.2: “En la franja amarilla se va a poder añadir, en la manera que reglamentariamente se señale, el escudo de España”.
Debe tenerse en cuenta que no hay un escudo constitucional, sino más bien una bandera constitucional, que es la bandera sin escudo, en tanto que el Escudo de España no aparece en la Constitución, sino más bien en una Ley siguiente.
El escudo de España se encuentra regulado por la ley 33/1981, de cinco de octubre, y por el R. D. 2964/1981, de dieciocho de diciembre, donde se detalla asimismo la situación del escudo en la bandera.

Conforme a la normativa previamente expuesta, la bandera de España va a tener las próximas características:
La bandera está formada por 3 franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas.
La bandera va a poder añadir el escudo de España, mas su integración solo es obligatoria en los casos previstos reglamentariamente.
El escudo va a tener una altura de 2 quintos de la anchura de la bandera y figurará en las dos caras de esta en el centro de la franja amarilla.
Cuando la bandera tenga la proporción normal, de longitud igual a 3/2 de la anchura, el eje del escudo se pondrá a una distancia de la vaina de media anchura de la bandera. Si la longitud fuere menor a la normal o bien la bandera tuviese la manera cuadrada, el escudo se ubicará en el centro de la bandera.